jueves, 31 de marzo de 2011

Con orgullo de ser gallego!

          Parece ser que en una entrevista con Pedro J. Ramírez el presidente Aznar dijo, refiriéndose a Rajoy: “tiene una gran experiencia y una gran capacidad de resolución, y capacidades para ser presidente, lo que pasa es que tiene su forma de ser, su origen gallego, su ejercicio de gallego”.
El presidente Feijoo, al parecer experto “aznarólogo” explicó que a lo que el líder de su partido, Aznar, aludía era al carácter pausado, tranquilo e inteligente de Rajoy, interpretándolo como algo totalmente positivo.
Es posible que con sus decretos del trilingüismo nuestro presidente ya no entiende o no sabe ninguno.
En efecto. Cuando, hablando de una persona, después de enumerar unas virtudes decimos “lo que pasa es que...” lo siguiente es, por oposición a lo anterior, algún defecto o imperfección más o menos grande.
Pero el asunto queda aún más claro si se tiene en cuenta cual fue la pregunta de Pedro J.R. Esa pregunta era si era cierto que era indeciso y sería menos resolutivo que él.
Por tanto está claro que el entrevistador le preguntaba por unas malas cualidades para ser presidente. Y en la respuesta, teniendo en cuenta que la experiencia y capacidad de resolución, son cualidades positivas, la parte negativa está en lo de ser gallego, y ejercer de gallego. Lo que implica que Aznar utiliza la expresión ser gallego y ejercer de gallego de forma peyorativa.
En todo caso, Aznar desconoce la realidad. Rajoy es gallego porque lo dice su DNI. Pero el expresidente, que al parecer hablaba catalán en la intimidad y domina el inglés, el francés, el italiano y el español de Arizona de la forma que todos conocemos, no sabe hablar gallego. Si no se hubiese dado cuenta de que Rajoy jamás habla gallego, ni siendo Vicepresidente de la Xunta de Galicia en el Parlamento Gallego. Es decir. Rajoy no ejerce de gallego. ¿Y Feijoo?
 Rafa Castillo.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Basta ya de demagogia!!!

Realmente lo hacen con una coordinación alucinante. Así, mientras el partido oficialmente mantiene la postura correcta, los segundones de turno y la troupe mediática hacen el juego sucio dentro de la estrategia del todo vale.
Y como ahora algunos ven a Rubalcaba como posible rival pues le toca llevarlas. Desde decir que se hizo una operación de cirugía estética, lo cual es una estupidez anecdótica, a lo más grave, el caso Faisán. Les importa un bledo que ello ponga en peligro el pacto antiterrorista o la misma derrota de ETA. Lo que no pueden consentir es que esa derrota se produzca bajo un gobierno socialista.
Y así vuelven a actuar con la misma irresponsabilidad con la que actuaron cuando se investigó el caso GAL. Recordando brevemente cuando el GAL actuaba hasta el 1985 (como la AAE, el Batallón Vasco Español...) la derecha de este país aplaudía encantada. El mejor terrorista es el terrorista muerto, llegó a decir Fraga Iribarne, añadiendo que “Cualquier teniente de la Guardia Civil sabe lo qué hay que hacer para acabar con ETA”. Nadie preguntó nada en el parlamento. Pero cuando se vio que podía salpicar al PSOE se lanzaron como buitres sin pensar en el balón de oxígeno que le daban a los terroristas. Y después de ganar las elecciones se despreocuparon del tema. Nadie imagina lo que llegó a decir en mi presencia un diputado del PP para justificar el dejar de investigar.
Con el caso Faisán pasa lo mismo. Yo no voy a dar a las actas de ETA la credibilidad que le da el PP que lo han convertido en su biblia. Y tampoco se la voy a quitar. Al fin, me da igual. O casi. Porque el acta es unilateral. Si ETA miente, el PP está actuando de una forma tan irresponsable que alguien, los electores, deberían demandarle negándoles el voto.
Pero, ¿y si es cierto? Pues no pasa nada. Pongamos el tema en contexto. Había una tregua de ETA y se estaba en un proceso de negociación autorizado por el Parlamento. Una negociación fallida pero tan legítima como la que intentó Aznar. Solo que mejor hecha por parte del gobierno. No se cedió nada, no se acercó ni un preso a Euskadi ni se llamó a los terroristas Movimiento de Liberación Nacional Vasco (Aznar dixit). Y el fracasar del proceso no cogió a los cuerpos de seguridad del estado en las nubes como en la época de Mayor Oreja, sino con plena información que nos llevó a la situación actual.
Y mientras duró la negociación, que por su simple existencia ya tuvo un valor añadido ya que durante ella no hubo muertos, es normal mantener el juego del palo y la zanahoria, dando a veces, aunque sea solo aparentemente, alguna compensación a la otra parte.
Definitivamente, no seamos hipócritas. Sabemos todos perfectamente que con tregua o sin ella no siempre es lo más acertado detener a un terrorista localizado. Como no se hace con otras mafias o grupos delincuentes organizados. A veces la táctica consiste en dejarlos confiarse de no ser seguidos y ver sus contactos y movimientos para, cuando convenga, hacer caer a muchos más y talvez más importantes.
¿Algún responsable político o funcionario de la época de Aznar se atrevería a decir que esa actuación no es correcta?
Rafa Castillo.

martes, 29 de marzo de 2011

Para una vez que íbamos bien...

Por una vez, yo que suelo ser beligerante con ella, tengo que decir que creo sinceramente que en este caso actúa con buena voluntad. Que, igual que trató de hacer cuando la guerra de Irak, en este caso de Libia la iglesia católica pretende intervenir en defensa de la solución pacífica del problema, aunque se equivoca en el cómo. Ella o quien la invitó.
Se reúnen en Londres representantes de los países que intervienen en el conflicto y organismos internacionales. Y participa la iglesia como observador. Que se sepa, la guardia suiza no envió aviones para controlar la zona de exclusión. No es por tanto parte. Reitero que creo en la sinceridad pacifista de la iglesia de esta época, pero su presencia en Londres adolece de falta de tacto. Y puede ser contraproducente. Otra cosa sería si, junto a ella, estuviesen representantes religiosos del mundo árabe.
Y es una lástima que para una vez que en política internacional occidente hace las cosas medianamente bien, como casi siempre la postura de Obama sorprende por la inflexión que supone en la tradicional actuación de USA, esta pequeña mancha empañe una imagen que era bueno ir mejorando.
Cuando la famosa guerra contra Irak, el inefable Trillo, entonces ministro de defensa en el gobierno del PP, adornó a nuestros soldados con la cruz de Santiago. Y así aquella ilegítima guerra, que el mismo Bush se empeñaba en decir que no era contra el mundo árabe sino contra un terrorista que poseía armas de destrucción masiva, era transformada por Trillo en un recuerdo de las cruzadas ante el mundo musulmán.
Aquí el riesgo es el mismo. Yo ya sé que esto no es una cruzada, pero así lo pueden ver muchos árabes inducidos interesadamente por grupos islamistas. Y esa es una pólvora con la que no deberíamos jugar.
Rafa Castillo.

lunes, 28 de marzo de 2011

El ejemplo de las elecciones en Europa.

Quien me haya leído los últimos meses me habrá visto repetir con frecuencia que la crisis que envuelve al mundo es independiente del color del gobierno de turno y que los ciudadanos, legítimamente cabreados, dejarían caer los gobiernos en una actitud comprensible, pero a veces poco meditada.
No hace falta una gran clarividencia política para intuir que, salvo un milagro, las próximas elecciones portuguesas supondrán una derrota más o menos contundente del socialista Sócrates y su substitución por el candidato de la derecha cuyo programa electoral visible es un folio en blanco, pero que sin duda hará, porque se lo obliga Europa y porque en el fondo está en su ideología, una política de más recortes sociales vestidos seguramente con una rebaja fiscal que será simbólica para las rentas bajas y magra para los más favorecidos.
Pero hemos visto también como este domingo en las elecciones cantonales francesas y a dos Lands alemanes los partidos gobernantes de Sarkozi y Ángela Merkel fueron severamente derrotados, con el peligro añadido, en el caso francés, de un reforzamiento de la extrema derecha de Marie Le Pen.
Se confirma pues con los hechos la tesis que venía manteniendo y lo que cabe plantearse es que hacer. Y eso es importante en España porque dentro de un año tendremos elecciones generales en las que optaremos entre Zapatero y Rajoy, sin perjuicio de otras opciones que pueden ser más o menos relevantes en alguna circunscripción como IU y los nacionalistas. Pero básicamente, se vote a quien se vote, la elección es entre los dos citados, ya que los demás partidos negociarán con ellos en función del mapa político y las afinidades ideológicas.
Nadie hará un milagro. Que no nos engañe el PP diciendo que su política es la correcta y por eso nos fue bien con Aznar. Pasó entonces como pasará ahora, gobierne quien gobierne. El país irá mejor o peor en función de la economía mundial, no por lo que haga un gobierno u otro. Al fin la crisis en España se acabará un poco después de la europea por la sencilla razón de que nuestra primera industria es el turismo y cuando ellos salgan de la crisis vendrán aquí masivamente. Y nuestro agravante de la crisis, el sector inmobiliario, también se verá mejorado cuando los jubilados europeos vuelvan a comprar viviendas en nuestras costas.
Rajoy supone el pensamiento único y simple, y no porque yo lo diga, sino porque él se definió como previsible. Por tanto gobernará de forma previsible. No solo cumplirá ampliadas las directrices de Europa sino que seguirá devotamente los mandamientos que su creador, José María Aznar, le indique desde la Faes. Pero que nadie espere una sola mejora social. Eso queda para la caridad. Pero si queremos intuir algo del programa oculto, que como las meigas gallegas haberlo hailo, basta ver la marcha atrás en derechos sociales de la etapa Aznar, analizar lo que ocurre en comunidades que cambiaron de gobierno como Galicia, o escuchar a dirigentes populares como el presidente de Murcia cuando se les calienta la boca y dicen lo que realmente piensan en temas como el copago.
Frente a él está José Luis Rodríguez Zapatero, un político que quizás al principio pecó algo de utópico o ingenuo, pero cuya política dio lugar al mayor cambio social en España desde Felipe González, y que a diferencia de lo que nos espera con el simplismo lineal de Rajoy, tuvo la cintura suficiente para entender el problema y adoptar las medidas necesarias para empezar a salir de la crisis con un país estructuralmente más sólido.
Seamos exigentes con el gobierno. Pero no tontos. No votar a ZP por parecernos insuficiente su política actual significa dar la victoria a quien hará más recortes y más convencido de hacerlos.
Rafa Castillo.

viernes, 25 de marzo de 2011

Ya está bien, Mayor Oreja!

Cuando vivía el general superlativo los actos empezaban y terminaban siempre con lo que se llamaban los saludos de rigor: José Antonio ¡presente! ¡Viva Franco! ¡Arriba España!
Talvez por no perder la costumbre o talvez porque nunca la han perdido, algunos elementos del fascismo hispano anidado en el núcleo duro del PP y en la seudo-prensa amarillo chillón, porque chillar chillan la leche, nos exigen, cuando hablamos de ETA o en general del mundo abertzale, comenzar nuestra intervención diciendo que por supuesto condenamos el terrorismo, so pena de ser acusados de cómplices o cuasi asesinos.
Por eso empezaré diciendo que condeno a ETA, a todos sus crímenes y a quienes de un modo u otro los justifican. Y, aunque no tengo ninguna religión, si hay que repetir aquello del bautismo de “renunciáis a Satanás...” lo haré también.
Y ya cumplido el ritual exorcista, puedo entrar en materia. Y con la autoridad moral que me da no ser cómplice de ETA, puedo decir que en el PP milita su portavoz europeo, el cómplice de Franco, Jaime Mayor Oreja. Porque dicho individuo junto a todos los populares españoles y dos polacos, no condenaron el golpe de estado y la dictadura en el Parlamento Europeo.
Es más, en 2002 en el congreso el PP condenó la represión de la dictadura, pero no la dictadura. http://www.lasmalaslenguas.es/2008/11/16/el-partido-popular-no-condena-el-franquismo-en-la-union-europea-ni-en-los-ayuntamientos-ni-en-el-congreso/
Aplicando una regla de tres simple, si quien no condena a ETA es etarra, quien no condena a Franco es...
Pues bien, el mismo día que el Tribunal Supremo no da paso a la legalización de Sortu a instancias de la fiscalía y la abogacía del Estado, el franquista Oreja vuelve a la tribuna para continuar con su sarta de injurias e insidias diciendo que “el mundo de ETA estará en los ayuntamientos del País Vasco porque es una condición necesaria para que ese proceso pactado entre el Gobierno y ETA se consolide”. Y como no se conforma con injuriar al gobierno, el heredero ideológico de Franco añade que la decisión del Tribunal Supremo de impedir la legalización de Sortu es "una escenificación" y una "teatralización".
Resumiendo, que para el elemento citado, el Tribunal Supremo es cómplice del gobierno en el incumplimiento de la ley. Con ello salpica su ponzoña contra todas las instituciones del Estado permitiéndose ese conocido anti-demócrata poner en cuestión su actuación. Quizás lo que Zapatero o Rubalcaba tienen que hacer para pasar impolutos el filtro de ese no demócrata elegido democráticamente es ir a la cárcel donde está Arnaldo Otegui y asesinarlo para que les dé el certificado de no terroristas.
Y por supuesto, como no es la primera vez que dice cosas similares, él y alguno más, y además nadie del PP lo desmiente, le retira la palabra o condena lo que dice, no me queda más remedio que hacer extensivos todos los calificativos que le voy dedicando a todos los dirigentes del Partido Popular. Porque lo que vale para unos debe de valer para los otros.
Y, acogiéndome nuevamente a los votos hechos al principio, finalizo con una reflexión a expensas de conocer el texto de la sentencia y los votos particulares. Creo que una decisión tan importante como limitar, no ya el derecho de unas personas a presentarse a las elecciones, sino el derecho de miles de ciudadanos a votar la opción que deseen, lo que afecta a un derecho fundamental en un estado democrático, debería de tomarse con una mayoría cualificada, y no por la diferencia de uno o dos votos entre dieciséis. Ello sin perjuicio de que la ley prevea que, de comprobarse mala fe, actuación en fraude de ley o que la ruptura con el terror no es cierta, se proceda a la ilegalización posterior del partido con perdida de los derechos de todos los electos.
Rafa Castillo.

jueves, 24 de marzo de 2011

Incoherencia... ¿o no?

Llevo tiempo diciendo que el gran Poder trata de recuperar los derechos y libertades que tuvo que ceder a lo largo de la historia aprovechando esta crisis que él mismo provocó. Y Portugal es el ejemplo.
La derecha europea, en cada consejo europeo que se celebra, endurece las exigencias para bendecir el camino de los estados para superar la crisis cebándose particularmente en los países de gobiernos de izquierda que en su día tuvieron la intención de intentar una salida alternativa. Temblemos, que este jueves y viernes se reúne de nuevo el Consejo Europeo.
Y mientras, la derecha del país vota en contra del gobierno que ha adoptado sumisamente las medidas que le han impuesto los correligionarios de su oposición. Medidas que habían sido bendecidas por las autoridades económicas europeas. Con lo que, como siempre, ganan los mismos. Palo por que sí, y palo por que no.
La consecuencia previsible es que Portugal siga los pasos de Irlanda y Grecia y acabe teniendo que ser ayudado. El valor añadido es que después los tiburones vendrán a por España y entonces obtendrán dos victorias simultaneas. Acabar con el último gobierno socialista europeo y posiblemente acabar, por incapacidad para ayudar a España, con el proyecto europeo. Algo que ya en su día y por otro método intentó George W Bush con la inestimable ayuda de Tony Blair, Silvio Berlusconi y José María Aznar.
En fin, resumamos para entenderlo mejor. La derecha mundial provoca la crisis. La derecha europea impone la solución y la derecha nacional se opone. ¡Es genial! Luego, claro. La derecha ganará las elecciones y cuando se salga de la crisis llevará los méritos.
En España nos queda una pequeña esperanza. Que antes de marzo de 2012 los indecisos o descontentos con el PSOE vean como en Portugal se acabaron los ajustes con el nuevo gobierno y crecen los sueldos y los derechos sociales al tiempo que el paro desaparece milagrosamente.
Pero la pregunta final es ¿por qué la derecha vota contra los intereses de su país al punto de dejarlo a los pies de los caballos del mercado? La respuesta es fácil. Ya sabemos que el patriotismo es monopolio de la derecha. Solo ellos llevan la patria cerca del corazón. Exactamente en la billetera del bolsillo interior de la chaqueta.
Rafa Castillo.

sábado, 19 de marzo de 2011

No oigo ni un “no a la guerra”

El gobierno ha decidido que España participe activamente en el conflicto de Libia y previsiblemente lo aprobará el Congreso el martes, y sin embargo no han surgido manifestaciones espontáneas como cuando fue la guerra de Irak.
Recuerdo que aquel día iba a Sevilla, pero haciendo noche en Madrid. Entraba por la Castellana pero ya no pude llegar a la zona de Sol donde habitualmente me hospedaba cuando iba a la capital. Puse la radio y supe que había una manifestación espontánea, y que por tanto ya no podría pasar. Busqué donde aparcar y como es natural ya me sumé a la “mani” en Colón antes de pasar por el hotel. Había jóvenes, mayores, padres con hijos y casi me sentía rejuvenecido recordando los años 70. Gentes de toda edad, clase o condición estaban juntas en una protesta espontánea.
También recuerdo que lo que nunca me pasó con Franco o en la transición con los grises, me pasó ese día con la policía de Aznar y Acebes bien dirigida por el Delegado del Gobierno en Madrid de entonces, el ex-falangista Ansuategui. Una bala de goma me alcanzó en el talón de Aquiles.
Pero ahora la historia es diferente. Ahora no hay manifestaciones ni protestas porque la actuación es justificada. No es ilegal como la de Irak, tiene el refrendo del Consejo de Seguridad de la ONU y se desarrollará en los límites marcados por él.
Los propios países de la zona, la Liga Árabe, apoyan la acción. Tiene amplio respaldo y comprensión social y el apoyo de la mayoría de los partidos políticos.
Finalmente no se basa en una mentira ni en falsos pretextos. Cuando el trío de las Azores decidió invadir Irak, decían que era porque Sadam Husein tenía armas de destrucción masiva. Incluso tiempo después el payaso de Bush hacía en un vídeo como que las buscaba en su despacho. Pero nunca aparecieron porque no las había como bien había certificado el delegado de la ONU, el egipcio ElBaradei. O tal vez sí las había, pero en otro lugar. “El odio es un arma de destrucción masiva” como decía José Luis Rodríguez Zapatero.
Ahora es diferente, se trata de evitar la masacre de ciudadanos cuyo único delito es manifestarse por la libertad. Sólo cabe un reproche. Haber tardado tanto.
Rafa Castillo.