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miércoles, 17 de julio de 2019

Referéndums y consultas.


Es curioso que el Referéndum sea el único sistema de participación ciudadana que admiten los regímenes dictatoriales o totalitarios. Y es que por su naturaleza son fácilmente manipulables y garantizan casi siempre una respuesta favorable a los deseos de quien los convoca.

En España, sin ir más lejos, el régimen franquista tenía la Ley del Referéndum Nacional como una de las Leyes Fundamentales del Estado. Y el dictador convocó dos, que por supuesto ganó.

En todo caso, nuestra Constitución lo recoge como sistema de consulta o participación, aunque no vinculante. Yo sigo considerando que es uno de los peores métodos de participación, sobre todo si no se utiliza correctamente.

Una de las primeras consideraciones a tener en cuenta es en qué momento procesal se plantea. Pongamos el caso de España en lo relativo a las reformas constitucionales. En efecto en el título correspondiente a su reforma, nuestra Constitución prevé un referéndum sobre el texto concreto ya elaborado y aprobado por las Cortes. Imaginemos que fuese previo. Si me preguntan si quiero una reforma, mi voto es sí. La Constitución es mejorable. Pero qué reforma? En qué sentido? En el que propondrían PP y VOX, o en de Podemos o el PSOE?

No, lo normal es que el Parlamento elabore un texto, con el consenso que le corresponde, y una vez aprobado se someta a aprobación ciudadana.

Y aún así hay riesgos. Recordemos el referéndum en Francia sobre la Constitución Europea. Fue rechazada por los votos unidos de quienes las parecía poco integradora y de los que le parecía excesivamente integradora. Paradoja del sistema.

Otro ejemplo europeo de un mal uso fue el referéndum en el Reino Unido sobre el llamado brexit. Se pregunta por la salida de Europa sin explicar claramente las consecuencias, incluso con mentiras, pero sin determinar el tipo de salida. Sin acuerdo, con acuerdo blando, con acuerdo duro… Y así ahora muchos británicos viven la incertidumbre sobre su futuro.

Otro tanto pasa en los partidos con lo que la política actual llama consultar a las bases. La clave está en que momento se hace la consulta y con que pregunta. Pongamos un ejemplo partiendo de la situación real de negociación para la constitución de un gobierno en España.

Antes de establecer el posible pacto, Podemos consulta a las bases sobre si quiere un gobierno de coalición u otro distinto. Seguro que ganará el gobierno de coalición. Y seguro que si el PSOE convocase una consulta similar (o un Congreso Federal, o al Comité Federal, tan democráticos como la consuta) ganará la opción contraria.

En consecuencia se hace imposible negociar. Se establecen dos líneas rojas lejanas imposibles de aproximar. Pesan más los inscritos de Podemos que los militantes del PSOE? O es que los inscritos de Podemos pueden imponerse a la voluntad socialista.

Lo normal sería negociar un acuerdo en base a un programa negociado entre ambas partes. Por cierto, cosa de la que no se habla. Y llegado al acuerdo, hablar del grado de participación en el gobierno. Y pactado esto someter el pacto a consulta de las bases o los órganos del partido para que ratifique o rechacen el acuerdo.

Por cierto. La única representante de Podemos en la Rioja dice que su voto no se vende ni se compra. El precio, 3 consejeros de entre 8. Si IU pidiese lo mismo, al PSOE (15 escaños) le quedarían 2.

Seguro que sus bases lo aprueban.
Rafa Castillo.
 

martes, 21 de mayo de 2019

Pablo Iglesias tiene razón, pero se equivoca.


Parece ser que el dueño y fundador de INDITEX, Amancio Ortega, ha donado, o quiere donar, unas 290 máquinas de última generación para luchar contra el cáncer a otros tantos hospitales públicos.

Por su parte, desde Unidas Podemos han dicho: "la sanidad pública no puede aceptar donaciones de Amancio Ortega". "Las donaciones son una decisión personal, pero la sanidad es un derecho que debe garantizarse todos los días. Que no puede depender de la caridad, del humor o la bondad con la que se levanten los multimillonarios".

Y es cierto. La sanidad es un derecho que debe garantizarse todos los días. La cuestión es si tiene medios suficientes. Y el hecho es que no. Las políticas del PP de recorte del sector público, sin hacerla desaparecer la han dejado sin medios suficientes. Y además, por muchos que haya, nunca serán suficientes. Ya la economía se define como la ciencia que estudia como distribuir los recursos escasos. Y siempre son escasos porque aunque hubiese suficientes para mantener el más alto nivel posible, siempre surgirá un nuevo invento, una nueva investigación, una nueva máquina que abra campo a una mejora de la sanidad y para la que sean necesarios nuevos recursos.

Y si hay un mecenas que lo financie, mejor que mejor. Así el sector público se ahorra meterse en campos de investigación que, de hacerlo y fracasar, nos pondrían a todos en posición de exigir responsabilidades por el posible derroche.

Tiene razón Iglesias cuando dice que lo que tienen que hacer los ricos es pagar más impuestos. Y pagar mejores salarios. Toda la razón. Yo no sé si insinúa, y tiene datos, que Ortega evade impuestos o que utiliza subterfugios para pagar de menos. De ser así, si lo hace ilegalmente, investigación fiscal, y toda la fuerza de la Ley contra él. Si lo hace legalmente, aprovechando los vericuetos que las leyes fiscales permiten, tonto sería si no lo hiciese. Quién no? Cámbiense las leyes que lo permiten, sanciónense los paraísos fiscales y establézcase un sistema fiscal más justo.

Al fin, Amancio Ortega nos da la vara de medir. No pasaría nada si a alguien como él se le suben los impuestos en 500 millones. Y a otros 400, a otros 300, 200, 100, 50, 10 o uno, y nos encontraremos con miles de millones con los que financiar el bienestar. Pero no podemos culpar a Ortega de que no se haya hecho. La culpa está en los gobernantes que hasta ahora no lo han hecho, y por el contrario se han dedicado, año tras año, a bajar la presión fiscal sobre las rentas más altas. Y prometen seguir haciéndolo.

Por eso no es malo que si, como consecuencia de un sistema fiscal injusto, Amancio Ortega tiene excedentes, haga lo que quiera con ellos. No podríamos decir nada si lo gasta en su beneficio. Por qué criticar que lo haga a favor de todos?

Hay que hacer aún una consideración más. Pudo habérselos donado a entidades médicas privadas y con ello aumentar sus ventajas competitivas sobre la pública y al final forzar a esta a hacer conciertos con la privada y pagarlos. Y ya hizo algo parecido hace dos o tres años, donando también a la pública.

Y una última pregunta. Habrá en esta donación alguna razón oculta? Muchos somos los que modestamente y en la medida que podemos colaboramos económicamente con ONGs. Unos con unas docenas de euros y otros, como Bill Gates, con docenas de millones. Y supongo que esto tampoco es criticable. Pero, por qué lo hacemos? Seguramente por sensibilidad con diversas causas o situaciones, muchas de las cuales también deberían de ser asumidas por los estados. El hambre en el mundo, la situación de la infancia, las situaciones de guerra, el medio ambiente y tantas y tantas otras.

Recordemos un caso. El tenor Carreras creó una fundación para impulsar la lucha contra la leucemia. Un tema con el que estaba sensibilizado por haberlo padecido en persona. Otros lo hacen por tener un familiar o un amigo en una situación que lo sensibiliza especialmente en determinado campo. Podemos dar a Amancio Ortega el beneficio de la duda de que pueda tener una razón oculta similar?

Conclusión: más impuestos más justos, y también, por qué no? Filantropía.

Rafa Castillo.

sábado, 27 de abril de 2019

Soluciones transversales.

Muchos de los problemas que se plantean a nuestra sociedad no pueden encontrar soluciones individualizadas para cada uno de ellos sino soluciones que teniendo en cuenta la compleja situación, les den una respuesta transversal.
Pongamos un ejemplo. El paro juvenil. La solución no puede ser incentivar la contratación de jóvenes mediante subvenciones o beneficios fiscales. Suponen un gasto para el Estado y no incrementa ni el empleo ni la riqueza (PIB) del país. Simplemente reemplaza un trabajador mayor, que se va al paro, por uno joven. La solución es crear empleo, así, sin más, porque habiendo más empleo lo habrá para jóvenes y mayores, para varones y mujeres.
El primer paso es la educación. Una educación que sobre todo en las formaciones profesionales, técnicas y científicas, y con visión de futuro, prepare a esos jóvenes no solo para dominar la tecnología actual sino también para intuir y construir las tecnologías del futuro en esta sociedad en constantes y vertiginosos cambios tecnológicos y científicos.
Propongo suprimir las subvenciones? No, en absoluto. Propongo que cumplan su verdadero fin. Orientar e incentivar las líneas de producción que interesan a la sociedad. Reforzar los campos de inversión emergentes y por tanto deficitarios. Si subvencionamos la contratación de jóvenes, en el sector de la construcción, por ejemplo, despedirán mayores, contratarán jóvenes y aumentará el beneficio de las grandes constructoras. Lo mismo en la hostelería… y no olvidemos en este campo un aspecto transversal de discriminación. Despedirán camareras “viejas y feas” para contratar a “jóvenes y atractivas”. Entiéndase el tono irónico.
Pero interesa a nuestro país volver a la noria de fiar el crecimiento a la construcción y a la hostelería? Tengo claro que no. Es bueno que la construcción y la hostelería crezcan, pero no que sean el motor del crecimiento. Tienen que crecer a consecuencia del crecimiento y de la riqueza creada por otros sectores productivos. Y me refiero, claro está, la sector primario y al industrial. Y ahí enlazamos con otros desafíos.
La España vacía. No se va a llenar poniendo médicos y maestros en cada pueblo, sino creando un sistema productivo que haga que los pueblos recuperen población y haga que tener médicos y maestros tenga sentido. Hay pues que llenar los pueblos de polígonos industriales? Por supuesto que no. Lo que hay que hacer es volver a la agricultura, y especialmente, a la ganadería extensivas que crean empleo y contribuyen a la mejora del medio ambiente.
Obviamente España es muy diversa y no se puede dar la misma solución en la Andalucía de los latifundios que a la Galicia del minifundio extremo. Y permítaseme, porque es el que mejor conozco, un breve análisis de la situación de Galicia.
En los 70, dentro de la política del desarrollismo, se produjo un intenso cambio en el rural gallego que hoy se ve claramente que fue para peor. Se substituyeron árboles autóctonos, que alimentaban cerdos y a cuyo pie se criaban rebaños de cabras u ovejas, por pinos y eucaliptos. Y se cambiaron las vacas autóctonas, alimentadas de pasto y forraje de producción propia, por vacas productoras de leche en base a piensos.
El problema de la leche ya lo vimos en los 80. No se puede producir leche en cualquier sitio ya que el transporte encarece el producto y eso hace que se pague menos al productor. Y hubo un inmenso error por parte de la Xunta. Es cierto que las explotaciones existentes eran de supervivencia, no rentables. Pero en lugar de apostar por explotaciones de sobre 20 cabezas con base territorial y orientadas a la producción de carne de calidad, se hizo por grandes explotaciones lácteas alimentadas por pienso mientras las fértiles tierras de cultivo eran invadidas por más pinos, cuando no simplemente maleza. Primera consecuencia? Más incendios forestales.
Y así, en un pueblo en el que podía haber 4 o 5 explotaciones rentables en base al cultivo de hierba y forraje hay una sola láctea peleando por cada céntimo del precio de la leche. Y claro, cinco explotaciones mantienen más gente que una. No estará ahí el problema?
La solución no es fácil, pero queda ahí apuntada. Invertir en recuperar cultivos, promover la concentración parcelaria y hacer valer la función social de la propiedad, y mejorar las infraestructuras. Así regresará la gente al campo o vendrán otros nuevos, lo que puede ser una salida para la inmigración.
Y vamos ahora con el industrial. Y aquí nos encontramos de nuevo con la transversalidad. Ya hemos visto la importancia que en esto tiene el sistema educativo. Además, una apuesta clara en I+D+i puede transformar un problema, el medio ambiente, en un nicho de empleo, particularmente para los jóvenes, más preparados en nuevas tecnologías. La necesaria evolución del sector del automóvil hacia combustibles menos agresivos con el medio ambiente, y la substitución de las fuentes de energía contaminantes por fuentes limpias, puede ser causa de creación de empleo y poner a nuestro país en la cabeza de una nueva revolución industrial.
Y en todo caso esto exige una política activa por parte del Estado. Una política de subvenciones y/o beneficios fiscales, no indiscriminada, sino orientada a incentivar aquellos sectores, en principio deficitarios, pero estratégicos en la defensa del medio ambiente, de un crecimiento económico sostenible y de mejora de la calidad de vida de los ciudadanos. Y, además, creando empleo de calidad.
Rafa Castillo.

sábado, 13 de abril de 2019

La falacia de bajar impuestos.


Las tres derechas que padecemos compiten a cual nos oferta la mayor bajada de impuestos. Y esta es una cantinela que siempre alegra los oídos del votante. Pero ojo, analicemos si de verdad nos conviene. No siempre lo más agradable es lo mejor, y muchas veces es más conveniente una intervención quirúrgica que los paños calientes.
Observemos con detalle en primer lugar el paquete que nos ofrecen. Reducir el tipo máximo marginal del IRPF, reducir el impuesto de sociedades, suprimir el impuesto sobre el patrimonio, el de sucesiones y el de actos jurídicos documentados.
Es decir, reducirán los impuestos a los beneficios del capital, pero no a los del trabajo. Porque la reducción del tipo marginal del IRPFsolo beneficia a las rentas más altas, pero no a las de los trabajadores y clases medias, excepto, tal vez, al nivel más alto de estas.
Justifican la supresión del impuesto de sucesiones diciendo que nos hace pagar por lo que ya pagaron nuestros padres. Y es cierto, pero analicemos la naturaleza de este impuesto. Para empezar tengamos en cuenta que, dependiendo de las comunidades autónomas, un tramo de la herencia (entre cuatrocientos mil y un millón de euros por cada progenitor) ya está exenta. Luego la supresión propuesta solo beneficia, una vez más, a las herencias más altas.
Pero el objeto de este impuesto es realmente reequilibrar (por desgracia escasamente) el punto de partida de cada ciudadano. Dicho de forma clara, disminuir las diferencias entre quien nace rico y quien nace pobre. No habría, por el contrario, que elevar dicho impuesto de forma progresiva para las herencias más altas?
En conjunto, que consecuencia tiene esa reducción de impuestos? Que quien más tiene pague menos y en consecuencia el Estado tenga menos ingresos. Y eso solo tiene dos soluciones. O aumentar el déficit, cosa que no quieren y además sería malo, o recortar el estado de bienestar, las prestaciones que recibimos los ciudadanos.
Esto implica recortes en la sanidad, la educación y la dependencia por ejemplo y reducción de las pensiones. Lo que nos obligará a acudir al sector privado con el correspondiente pago. Es decir. Lo que las clases altas ahorran en impuestos lo pagaremos los trabajadores y clases medias por servicios del sector privado. Genial.
Y si no recortan mucho los servicios aumentarán las tasas con el conocido copago. Hagamos una cuenta rápida. Un 1% de reducción en el IRPF supone 10€ para el que gana mil y 1.000€ para el que gana cien mil. Si los copagos a que tenga que atender (sanidad y medicamentos, colegios…) son 100€ para cada uno, adivinad cual pierde 90€ y cual gana 900…
Por el contrario, lo que hace falta es una auténtica y decidida reforma fiscal acorde con lo que la Constitución llama Estado Social y con el fin social de la propiedad que establece.
Una reforma que haga más progresivo el impuesto sobre la renta. Elevando los mínimos exentos, para beneficiar las rentas más bajas, y aumentando los tipos diferenciales más altos, para que quien más tenga contribuya más.
Una reforma que haga más progresivo el IVA. También este impuesto puede serlo. Volviendo al tipo superreducido los productos de primera necesidad y estableciendo un tipo más elevado para aquellos productos que puedan considerarse de lujo. Un choche puede ser una necesidad, un Ferrari, no.
Una reforma que, eso si, reduzca las tasas por los servicios básicos y de primera necesidad.
Una reforma que tenga en cuenta que no podemos conformarnos con el Estado de Bienestar que tenemos, sino que debe crecer. Mejores prestaciones a los dependientes, mejor material escolar (informático…) para los estudiantes. Nuevos equipos avanzados y más y mejores pruebas en sanidad.
En definitiva, lo contrario de lo que nos ofrecen los del trifachito.
Rafa Castillo.

sábado, 6 de abril de 2019

Desde el corazón.


Siempre escribo desde la razón, pero hoy tengo que hacerlo desde el sentimiento.  Porque aunque esto, como todo, es política, va mucho más allá de la política.
Hace unos 21 años vimos las imágenes del suicidio asistido de Ramón Sampedro, luego llevado magistralmente al cine en la película Mar adentro. Ramón llevaba 20 años (desde hace más de 40!) pidiendo su derecho a morir dignamente.
Pero nuestra magnánima sociedad no se lo dio. Y lo que pudo ser un final dulce de su vida se convirtió en una muerte cruel y dolorosa porque nuestra hipócrita sociedad no consintió la legal asistencia de un profesional que lo hubiese resuelto correctamente, y tuvo que conformarse con la altruista ayuda de alguien que lo quería realmente y, de forma oculta, le ayudó a alcanzar en ansiado final.
Y tantos años después, la hipocresía social, la pacata moral que unos quieren imponérnos a los demás, y la cobardía política de los otros, han impedido todo cambio legal que diese solución al sufrimiento de tantos.
Ahora alguien ha tenido que dar un paso más. Ángel Hernández, marido de María José Carrasco, la ha ayudado a morir. Y lo ha hecho de forma visible en un doble acto de generosidad. Generosidad con su mujer, a quien tanto quería, liberándola de su sufrimiento a cambio del sufrimiento que seguro padeció él al provocar y ver su muerte. Y generosidad con la sociedad al convertir su acto en un aldabonazo que debería provocar un cambio legislativo sobre la materia.
Realmente no recuerdo un acto de amor tan sublime como la asistencia de Ángel al suicidio voluntario de María José. No soy capaz de ponerme en su lugar. No sé si sería capaz de hacerlo. Hace falta un valor que no tengo para propiciar, ayudar y presenciar la muerte de alguien que quieres.
Salvemos la distancia, pero analicemos situaciones “similares”. Cualquier persona ve humanidad y compasión en poner una inyección letal a su mascota ante una enfermedad o lesión incurable. Hemos visto mil veces en el cine, como hombres duros e impasibles se apiadaban de su caballo herido y lo sacrificaban de un disparo. Pero nuestra falsa piedad no alcanza a los humanos.
Las religiones y morales que padecemos nos dicen que nuestras vidas son patrimonio de su dios y no podemos tocarlas. Y mientras prohibimos morir a quien quiere morir, y quien necesita, morir, vemos sin inmutarnos, ni hacer nada por impedirlo, como mueren en los mares y las fronteras a los que huyen de la miseria o de la guerra porque si quieren vivir.
Y hay algo aún más cruel. Y no culpo de ello a los policías y jueces que cumplen la Ley, sino a nosotros que la elaboramos. Los políticos encargados de hacerlo, y los ciudadanos que elegimos a esos políticos.
Ángel, después de su generoso acto de amor con María José, en vez de poder permanecer ante sus restos mortales para darle su última despedida, para acompañarla en su último viaje, para vivir el duelo como hacemos todos cuando nos muere un ser querido. Pasó esa noche en un calabozo. Genial.
Por la parte de culpa que me toca, PERDÓN!
Rafa Castillo.

jueves, 14 de marzo de 2019

Sobre el manifiesto de 8-M.


Parece ser que a la derecha trifachita le indignó el manifiesto del 8-M ya que les parecía dirigido contra ella. Y la verdad es que el manifiesto de las mujeres fue muy injusto con la derecha que disfrutamos. Porque, mujeres, la derecha os quiere. Veamos unos ejemplos.

Sabemos que Silvio Berlusconi quiere a las mujeres. Las belinas, claro. Aunque solo sea para el bunga bunga. Sabemos también que las quiere Donald Trump. Y como luego compra su silencio. Y las quiere el gobierno de Bolsonaro en Brasil y especialmente su ministra de mujer y familia (por cierto, por qué se unen siempre los conceptos mujer y familia?). esta ministra os quiere vestidas de niña, y por supuesto de rosa.

Y en España? Por supuesto que también.

El PP de Casado os quiere como hucha de las pensiones para criar cotizantes. E incluso está dispuesta a explicaros lo que llevan dentro. Porque, por extraño que parezca, los niños no vienen de París. Eso sí. No incentiva la maternidad con generosas ayudas para la crianza de los hijos, para que puedan tener hijos las mujeres que los quieran tener. No. Se propone hacerlo prohibiendo o restringiendo el aborto, para que tengan hijos las mujeres que no quieran tenerlos. Y la última genialidad. No expulsar a las mujeres inmigrantes que den a sus hijos en adopción. Pero no es para sorprenderse. Es la habitual visión mercantilista de la derecha.

Queréis más mercantilismo? Pues ahí tenéis las propuestas de Ciudadanos para las mujeres. La prostitución y los vientres de alquiler. Esto último escondido con el eufemismo (tan habitual en las derechas) de gestación subrogada. Estoy imaginando a mujeres de buena situación social y económica gestando hijos para familias sin medios económicos. Que altruismo!. Es más, puede que luego les pasen una ayuda para su manutención. Cuál será el siguiente paso? Supongo que volver a las amas de cría.

Y nos queda VOX. Como quiere VOX a las mujeres? Por supuesto, fregando.

Yo, el 28 de abril, votaré contra eso. Y vosotras?
Rafa Castillo. 

martes, 26 de febrero de 2019

un paso adelante.


Hoy he decidido dar un paso. Aspirar a representar a mi partido en el parlamento español. Como diputado o senador. Este el el contrato – programa que envié a mis compañeros.
Estimados compañeras y compañeros.
Son Rafael  Castillo  Reboiro. Rafa para los amigos y por lo tanto para os. Tengo 61 años y profesionalmente son secretario interventor con habilitación nacional, ejerciendo desde 1980 en el ayuntamiento de A Pobra do Brollón y habiendo estado acumulado unos años nos de Quiroga, Ribas do Sil y actualmente en el de O Incio.
Milito en nuestro partido desde 1982 habiendo sido entre 1996 y 2000 coordinador comarcal de Lemos. Sin embargo, pese a haber tenido ese “ carguito”, nunca fui un hombre del aparato, y aunque mi vocación política siempre fue a llegar a ser miembro de un Parlamento para desarrollar mejor mi inquietud política, y siempre me presentaba en mi agrupación local, nunca utilicé para este fin los contactos que tenía (y tengo) en las diversas ejecutivas. Por eso, al ver ahora la opción proporcionada por la Ejecutiva Provincial, procedimiento que siempre me pareció el más idóneo, no puedo dejar pasar esta oportunidad.
En mi trayectoria como militante siempre fui crítico (de ahí que nunca había llegado la ningún cargo ni a integrar ninguna lista) pero leal. Crítico siempre dentro de los órganos internos del partido, nunca con publicidad. Habitualmente promovía debates en mi agrupación proponiendo enmiendas a la ponencias marco de los sucesivos congresos del partido. Pero leal siempre con las decisiones del partido. Programas y candidatos.
Y después de esta “breve” presentación personal intentaré explicaros lo que me lleva a aspirar ser candidato y lo que pienso que puedo, modestamente,  aportar.
Me preocupa mucho la situación de nuestro país y del mundo en general, especialmente en el que denominamos las democracias avanzadas, hoy en serio peligro si no adoptamos medidas que las salven. Compre un pequeño análisis de los motivos que nos trajeron la esta situación.
Todo empieza con tándem  Reagan- Thatcher que implantaron un nuevo  conservadorismo liberal en el económico rompiendo con todas las regulaciones del comprado, origen del descontrol de este, y causa al fin de la última crisis económica mundial de cuyas nefastas consecuencias aún no nos liberamos.
El error de los Socialistas, y de la Democracia Cristiana y los Liberales clásicos, fue no enfrentarse la dicha situación con una actualización de su pensamiento y abrazar los principios neoliberales. Así hoy, a CDU  alamana, pese a seguir definiéndose cómo democristiana, adopta, y lo vimos en esta crisis, posiciones  ultraliberales. Y la agonía del Socialismo comenzó con Tony Blair y su tercera vía que  transmuto la Socialdemocracia en el Social-liberalismo.
Por cierto. Alguien recuerda el que era a Internacional Socialista? En el actual Mundo Global no es fácil que un país  pueda revertir la situación de manera aislada. Compre que el Socialismo Internacional elabore un nuevo proyecto común de mínimos y formulárselo, sin complejos, a nuestras sociedades. Y esperar que las otras familias políticas que junto a nuestra construyeron el Estado de Bienestar en la segunda mitad del siglo  XX, sigan un camino parecido.
Al fin se trata de cambiar el actual capitalismo liberal descontrolado por un Capitalismo Social Regulado. Capitalismo como forma eficaz de producción, Social como garantía eficiente de reparto, y Regulado como manera de garantizar el control de los ciudadanos sobre los mercados y la globalización, y por lo tanto la estabilidad del sistema.
Respeto a la política interna de nuestro país, compre, y estas elecciones son la grande oportunidad, presentar a los ciudadanos una alternativa a la España de los recortes y la desigualdad que nos lleve a un Estado más social y solidario. Al fin, dar cumplimiento al artículo 1.1 de la Constitución que define al país como Estado Social.
Naturalmente, en este breve tiempo de gobierno socialista, con una notoria minoría en el Congreso, y con unos “socios”, unos y otros, más pendientes del  postureo que de las necesidades del país, poco se pudo hacer. Pero mismo ese poco supuso unos importantes cambios en la hoja de ruta y por lo menos un freno en el camino que nos llevaba a una mayor desigualdad y la fractura social.
Ahora, para estas elecciones, tenemos que presentar un proyecto sólido, a 4 años vista y con proyección para muchos más, de transformación de nuestra sociedad en una sociedad más justa y solidaria. Un proyecto que no puede basarse en actuaciones puntuales (que a veces también son necesarias) sino en un conjunto coherente de medidas a medio y largo plazo.
En la aceptación en su día de la tercera vía dejamos de lado uno de los dos pilares de la igualdad. Seguimos mejorando lo reparto basado en un crecimiento que nos parecía imparable, pero olvidamos el lado de los ingresos. Así las rentas más altas contribuyen menos al bienestar que lo hacían, por ejemplo, cuando los Pactos de la Moncloa.
Compre pues una amplia reforma fiscal que aplique la regla de que acerque más quien más tiene, que haga cumplir el principio constitucional de la función social de la propiedad, y que contribuya a disminuir las diferencias también por este lado. Y que establezca la manera de que las economías generadas por las nuevas tecnologías hagan también su justa aportación a la caja común.
Compre también una profunda reforma de la financiación de la Seguridad Social que no penalice precisamente a las empresas que mejores sueldos pagan o cuya producción se base en la mano de obra. El sistema de pensiones debe caminar a un financiación en base a impuestos por lo menos en el tramo de la pensión mínima, financiando el resto de la pensión con las contribuciones sociales. Contribuciones que deberían disminuir sustituyéndolas por ligeros incrementos en el IVA, con el que contribuirían al sistema también las empresas más  robotizadas.
Y en el IVA, por ejemplo, frente las tendencias neoliberales de igualar los tipos, debe mantenerse un tipo  superreducido para los productos básicos que necesitan todos los ciudadanos, ricos o pobres, y mismo recuperar un tipo elevado (hubo del 33%) para los productos que se puedan considerar de lujo.
En cuanto a generación de empleo, no debe basarse en las aportaciones a las empresas, por ejemplo para la contratación de jueves. Al final la empresa contrata un nuevo y vota a un viejo. Y quien realmente se beneficia es el empresario que ahorra  costes
Frente a la política de ladrillo y turismo, y sin renunciar a estos, hay que apostar por los sectores primario y secundario. Y es aquí la donde deben dirigirse las ayudas públicas, pues potenciando estos sectores es como realmente se genera empleo nuevo.
El apoyo a una agricultura y ganadería extensiva, con base territorial, que recupere el rural gallego, mejore el medio ambiente  y sirva para fijar población en el rural aumentando a coro su calidad de vida y el acceso en igualdad a los avances del progreso.
Y una apuesta #decido en I+D+i y por las nuevas tecnologías, especialmente las que tienen impacto en la mejora del medio ambiente. Existe ahí un amplio nicho de empleo, y a esto deben destinarse las aportaciones cuando su implantación no sea rentable. Así mejoraremos el empleo y contribuiremos decididamente a salvar el planeta y a la calidad de vida.
Respeto al tema catalán, hay que apartarlo del centro de la campaña, pero tener en cuenta que la solución no puede ser la fuerza sino el diálogo. Claro que para eso compre que del lado nacionalista se produzca un cambio de planteamiento y/o de interlocutores.
Como socialista me considero  internacionalista en vez de nacionalista. Pero eso no me impide tener muchas patrias. El Mundo, Europa, España, Galicia, A Pobra... y queriendo a una no siento que traicione a las otras. Como  Guímaro de la Pobra contribuyo a Galicia, como gallego a España, como español a Europa y como europeo al Mundo.
Por eso no debe molestarnos definir a España como una nación de naciones que se integran de manera inclusiva desde la igualdad y la solidaridad. Quien dice que todos los españoles debemos ser iguales, habla siempre de las supuestas diferencias entre territorios, pero no de las abismales diferencias entre ricos y pobres.
Compre entonces una reforma constitucional que supere el hoy obsoleto capítulo VIII, pero que también recoja los avances sociales producidos a lo largo de estos 40 años. Así deben  constitucionalizarse los derechos de igualdad de las mujeres, de los colectivos  LGTBI, de las minorías étnicas, y mismo los derechos básicos de inmigrantes y refugiados. Y también la protección integral de los menores.
Como no quiero hacer más larga esta ya larga carta, para conocer más ampliamente mi pensamiento y propuestas, os invito a visitar mi blog (aunque últimamente escribo algo menos).  http:// rafacastillo2. blogspot. com/ o a escribir a mi correo,  rafacastillo2@ hotmail. com.
Este es un resumen de las ideas y propuestas con las que me presento y solicito vuestra confianza y apoyo para ser candidato. No prometo carreteras o Aves o inversiones locales. Estas habían visto sojas se conseguimos un país más fuerte, rico y solidario. Y naturalmente también me sumaré a su reivindicación. Pero estamos en una situación más grave que los pequeños problemas locales y compre un planteamiento global que transforme para mejor nuestra sociedad.
Compañeros y compañeras, un abrazo. Salud!!!
Rafa Castillo.