domingo, 12 de agosto de 2012

Los parados de Zapatero.


 

Dice el portavoz popular, Alfonso Alonso, que con los 400€ del Plan Prepara se están pagando los parados de Zapatero. A veces las palabras las carga el diablo, y lo que hoy dices se puede volver mañana contra ti. Si fuésemos de tan baja calaña como ese elemento, dentro de unos años, cuando parte de nuestros impuestos se destinen a devolver los cien mil millones del rescate bancario, podríamos afirmar que estamos pagando los bancos de Rajoy y Alonso.
Lo que sí está claro es la preferencia de cada cual. Y Alonso tiene muy claro que mientras para los bancos hay fondos ilimitados, para los parados darles 400€ dependerá de las posibilidades presupuestarias. La elección le “honra”.
Los parados, señor Alonso, no son de Zapatero. Son de España. Son nuestros conciudadanos, sumidos en la miseria por una crisis que no causaron y a los que, como sociedad, tenemos la obligación de ayudar. Y usted elige, por el contrario, ayudar a la banca, al gran capital que nos llevó a la crisis. En todo caso, lo que sí hizo Zapatero fue darles esta prestación que ustedes desean suprimir.
Dejen ya de insultar nuestra inteligencia. Llegó ya la hora en la que una mentira repetida mil veces deje de convertirse en verdad. Zapatero pudo no haber administrado suficientemente bien la crisis (veremos como acaban ustedes) pero no causó la crisis. La crisis la causó la avaricia del capital, la ambición de ejecutivos sin escrúpulos, la desregulación del sistema capitalista, la falta de gobernanza del mundo global y en España se agravó por la burbuja inmobiliaria que provocó el gobierno de Aznar cuando convirtió todo el país en un solar.
Y paren ya con tanta demagogia. El Plan Prepara non conduce a la inserción laboral por ser un mal plan. No hay inserción porque no hay mercado laboral en el que insertarse. No hay demanda de empleo. No hay puestos de trabajo libres donde colocarse. Mienten como mintieron al expropiar a los parados el 10% de la prestación diciendo que es para incentivar la búsqueda de empleo. ¿Dónde? Si hay dos millones que no tienen ningún ingreso y no encuentran empleo, ¿creen ustedes que es por falta de motivación?
Como diría el bueno de Labordeta, váyanse a la m...!

Rafa Castillo.

miércoles, 8 de agosto de 2012

CIS


Algo destaca en la última encuesta del CIS por encima del rápido desgaste del PP que paga las consecuencias, tanto de su demagógica oposición, como de la errática y nefasta acción de gobierno y el desprecio a una ciudadanía que ve atónita como desaparece ante sus ojos el estado de bienestar que tanto esfuerzo constó construir.
Y eso que destaca, es que el PSOE, pese al descalabro popular, apenas alcanza a recuperar un punto en la confianza ciudadana, y permanece en el profundo pozo en el que cayó en las pasadas elecciones municipales y generales.
Y esto es muy grave porque implica que desde el PSOE no se está dando a los ciudadanos lo que necesitan. Por supuesto no hay que hacer lo que hizo el PP cuando gobernaba Zapatero. Es cierto que tenemos que hacer una oposición responsable. Pero lo que tenemos que hacer, sobre todo es construir una auténtica alternativa a la política actual.
Después de las elecciones, y hasta el Congreso Federal Socialista, advertí como otros muchos compañeros, el error en el que estábamos cayendo preocupándonos en cerrar una herida sin curar, en buscar un liderazgo sin hacer el necesario análisis profundo de los porqués de la caída y cuál era el planteamiento que teníamos que hacer hacia el futuro.
Hace unos días planteaba un posible, aunque muy difícil por la incapacidad del PP para negociar, escenario para la salida de la crisis. En http://rafacastillo2.blogspot.com.es/2012/07/los-pactos-de-la-moncloa.html  proponía una reedición de los Pactos de la Moncloa con todas las fuerzas políticas y sociales definiendo el camino, los límites y el futuro de este país.
No siendo eso posible, de nada sirve apoyar un gobierno errático que tiene mayoría absoluta y gobierna por decretos de tres tiempos, la presentación, la rueda de prensa y el BOE, engañando a propios y extraños. La responsabilidad está en ofrecer a los ciudadanos un escenario de futuro con esperanza e ilusión. Y en eso tenemos que centrarnos. En definir la alternativa socialdemócrata para la salida de la crisis. Pero no unos retazos con propuestas inconexas para parchear problemas de coyuntura. Una alternativa progresista, socialista, de una sociedad más justa y solidaria, con un crecimiento sostenible económica y medioambientalmente.
Sino lo hacemos así, veremos como sucesivas encuestas nos irán dando cuenta de la desafección de la ciudadanía hacia sus políticos, que en esta crisis merecen el triple de desconfianza que los banqueros (24-8). ¡Manda huevos! Al final acabaremos rompiendo el juguete.

Rafa Castillo.

jueves, 2 de agosto de 2012

Adhesión inquebrantable.

La verdad es que casi dan pena. No pueden evitarlo y les sale del subconsciente. Solo saben hacerlo así. Es su concepto, su forma inevitable de gobernar. Mandando. Ordenando o prohibiendo.
Y es normal porque formaron su conciencia política en la dictadura de Franco que a muchos les cuesta rechazar y condenar. Como a esta les cueste reconocer a los ciudadanos como mayores de edad, con voluntad autónoma. Los ciudadanos, a su entender, tienen que ser dirigidos, orientados por quien conoce la única solución existente, lo único posible.
Por eso Ruiz Gallardón cree que tiene que proteger a las mujeres de la cultura social que les hace abortar, prohibiendo cuantos más supuestos de aborto pueda. Por eso el PP no admite que una chica de 17 años aborte si no es por orden o prohibición de sus padres. Por eso Juan Cotino dice que hay que obligar a las mujeres a ver las ecografías antes de permitirles abortar.
Por eso Montoro no dialoga con las Comunidades Autónomas. Les ordena y manda como actuar aceptando lo que un genio como él ya tiene decidido como bueno. Y a los ayuntamientos y diputaciones lo mismo. Ni siquiera se ha parado a pensar en el resultado aberrante de su decisión, no de establecer bandas de salario para alcaldes, sino establecerlo en un simple porcentaje. Y con la misma tranquilidad suprime de un plumazo mancomunidades y entidades locales menores. Lo suyo es lo simple.
Por eso el gobierno y el presidente Rajoy no pueden negociar con nadie. No saben. Lo suyo es pura simpleza, o como el mismo dijo, es previsible. Él manda y los demás... tenemos que tener adhesión inquebrantable a los principios del movimiento nac... perdón, a las sabias decisiones del gobierno.
Por eso en su discurso y en su actuación no se ven conceptos como permitir, facilitar, o incluso limitar, regular o condicionar. No. Solo ordenar, mandar, obligar y prohibir. Intervención y control.

Rafa Castillo.

martes, 31 de julio de 2012

Lo que te cambia el cuento.

¡Pues claro que si reducimos el número de políticos ahorramos dinero! Por mucho que cobrase, cuando solo teníamos uno, nos salía más barato. Pero es que lo bueno cuesta, y la pregunta no es si queremos ahorrar sino que tipo de sociedad, de democracia, queremos.
En democracia es fundamental, no solo la posibilidad de la alternancia en el poder, sino también la posibilidad de crecimiento de las opciones minoritarias o la irrupción incluso de alguna nueva cuando las consolidadas dejan de responder a las demandas de la sociedad. Y reducir el número de representantes es poner un cerrojo a estas opciones ya que el umbral de votos necesarios será mayor.
Pero admitamos que llegamos a la conclusión de que es bueno reducir el número de diputados. Queda aún por establecer el quien, el cuantos, el cuales y el porqué. Y estos no son temas menores. Son la clave de la pretendida reforma en la que algunos, bajo el escudo de lo bueno para el país, arriman en demasía el ascua a su sardina.
El quien nos vuelve a poner en el caso del anuncio aquel del Scattergories en el que el propietario del juego se llevaba el tablero porque no le aceptaban pulpo como animal de compañía. http://www.youtube.com/watch?v=iZCIss7pxk0 Y, naturalmente, no es aceptable que en el juego cambie las normas el propietario de la baraja. Por eso es totalmente inaceptable que la legislación electoral se cambie unilateralmente por un partido aunque tenga una amplia mayoría absoluta, debiendo hacerse con el mayor consenso que abarque a la mayoría de los grupos y una mayoría cualificada de diputados.
Importante es también el cuantos porque su determinación no es pacífica. Es fácilmente comprensible que en un ayuntamiento, que es una circunscripción electoral única, establecer en 30 o 40 el número de concejales permite una pluralidad suficiente sin coartar la eventual presentación de nuevas alternativas. Igual en las comunidades uniprovinciales. Pero en las demás hay que tener en cuenta el número de provincias y la distribución de la población entre ellas, de modo que en las menos pobladas haya suficiente número de diputados para garantizar una suficiente pluralidad, pero que las demás no salgan desfavorecidas por una ratio muy diferente entre población y representantes.
Y para analizar el porqué, concretemos en el caso propuesto para Galicia. En la actualidad hay 75 diputados que se distribuyen en 10 por provincia (40) y los 35 restantes en función de la población. Este sistema prima la representación de Lugo y Ourense que disponen de un acta de diputado cada 23.000 habitantes, mientras que en A Coruña y Pontevedra hacen falta 47.000, 2.05 veces más.
Se pretende ahora reducir 14 diputados, pero, y ahí está el porqué, reduciendo todos de la parte proporcional, es decir se mantienen los 40 fijos y se dejan solo 21 para distribuir proporcionalmente. Eso nos lleva a que las provincias más pobladas pierden 9 y las menos pobladas 5, con lo que, la ratio entre habitantes y diputados aumenta en 4.000 en Lugo y Ourense y en once mil en las otras provincias, agravándose la discriminación contra estas últimas. Y el secreto está en que en las provincias orientales, el voto al PP es más elevado.
Por el contrario, si se rebajase a 7 los fijos por población (28) y se destinasen los 33 restantes al reparto proporcional, las ratios se aproximan quedando en 31.000 y 54.000, 1,74 veces. Lo que te cambia el cuento.

Rafa Castillo.

miércoles, 25 de julio de 2012

Los Pactos de la Moncloa.

El fallecimiento ayer de Gregorio Peces Barba, uno de los ponentes de la Constitución, nos da ocasión de reflexionar sobre si el consenso que se alcanzó en aquella época, cuando junto a la Carta Magna se firmaron los Pactos de la Moncloa en una situación económica difícil, se podría repetir ahora.
Realmente es muy difícil con un partido que fue un completo irresponsable en la oposición (frase de Montoro a una diputada de CC cuando este partido apoyó al PSOE porque sino España de hundía: déjala que caiga que ya la levantaremos nosotros) y que lo sigue siendo en el presente. Lo ocurrido ayer con la publicación de que España, Francia e Italia exigen... desmentida de inmediato por los dos países, o aquellas declaraciones de Rajoy de que había presionado a Europa, son dos ejemplos paradigmáticos.
Y encima el presidente, que se siente como pez en el agua aplicando el programa que lleva en el ADN, es incapaz de dialogar con nadie. Ningunea a Rubalcaba cuando este le ofrece un pacto de Estado, no habla con los demás partidos, no ha recibido a los sindicatos, aunque sí a la patronal, no dialoga con las Comunidades Autónomas que no son “suyas”, desprecia el Parlamento, huye de la prensa y gobierna por decreto sin molestarse ni en explicar su política a la ciudadanía excepto en actos de su partido.
Y sin embargo una solución como aquella hubiese sido buena, aunque ahora es imposible, salvo en el dudoso caso de que el PP estuviese dispuesto ,en un plazo no muy lejano, a dar marcha atrás en sus contrarreformas y renunciar al ultraliberalismo económico y el neoconservadurismo ideológico que nos está imponiendo.
Esos pactos no evitarían tener que tomar medidas duras, pero sin duda serían distintas. Y sobre todo, tendrían otro objetivo. Serían medidas más ponderadas y mejor repartidas. Y conducirían a rebajar el déficit, por supuesto, pero diseñando un futuro de bienestar sostenido en lugar del que nos espera con este gobierno que busca un crecimiento que ni llegará, pero con un injusto reparto de la riqueza, capitales más libres pero ciudadanos sin libertades y pleno empleo, pero subempleo.
Con esos pactos los ciudadanos sabríamos el límite de los sacrificios que nos corresponderían, pero veríamos que también los asumirían solidariamente las otras capas sociales. Y veríamos un horizonte esperanzador a medio plazo lo que nos haría más llevaderas y asumibles las cargas que nos correspondiesen. Y el país se mostraría ante el exterior más fuerte y unido.

Rafa Castillo.

domingo, 22 de julio de 2012

El aborto de Gallardón

El muy “progre” ministro de Justicia, recuperado ya de aquella diarrea mental de que las mujeres se sentían presionadas por su entorno para abortar, acaba de anunciar que no solo volverá a la ley del aborto anterior sino que pretende suprimir el supuesto de malformación del feto. Aduce que le parece éticamente inconcebible que se desproteja al concebido por el hecho de que tenga alguna minusvalía.
Ya en el caso de las mujeres “presionadas” dijo que el gobierno las apoyaría para ser madres. Y todas las medidas que ese gobierno tomó fueron para hacer más difícil la maternidad. Desde favorecer el despido, suprimir las bonificaciones a las empresas por las mujeres embarazadas, suprimir becas, aumentar el copago, eliminar medicamentos del sistema y ahora subir el IVA del material escolar del 4% al 21%. Y supongo que también el de los chuches del niño de Mariano.
Pues bien. Como paso previo a prohibir y condenar el aborto por malformación del feto, el gobierno ha recortado de manera indecente las ayudas a la dependencia para que la mujer obligada a tener un hijo con necesidad de ayuda no la tenga, y quien sabe. Talvez con su sacrificio gane el cielo. ¡Hipócritas!
En su análisis simplón y beato, Gallardón no piensa en si esa mujer dispone de los medios necesarios para atender adecuadamente las necesidades de su hijo. Si dispone del tiempo necesario, si tiene la salud física y psíquica adecuada, si tiene más hijos o que será del nacido cuando mueran sus padres.
De momento obligarán a tener hijos se quieran o no. ¿Tardarán mucho en obligar a bautizarlos?

 Rafa Castillo.