viernes, 19 de julio de 2013

Blanco campeón!

El Tribunal Supremo ha archivado la acusación contra Pepe Blanco en el caso Campeón después de casi dos años. Dos años de condena a telediario que no se redimirán ahora con dos días de publicación del archivo de la causa. Publicación que racanearán y esconderán más quienes más duros fueron publicando la acusación.
Esos dos años de calvario se fueron alimentando de informaciones falsas administradas por el imputado Dorribo en función del calendario de actos del ministro. Los que seguimos la campaña de Blanco en el 2011 veíamos como cada acto público se veía empañado por una nueva declaración. Recuerdo perfectamente ver a Pepe Blanco sin comer en el acto de presentación de la candidatura en Monforte al recibir la noticia de una nueva publicación. Hasta saber el porqué hubiese jurado que estaba enfermo.
Conozco, aunque poco, a Blanco y siempre puse en dudas las acusaciones contra él. Me parecían increíbles y el tiempo me dio la razón. Pero gran parte de la política se ha convertido en un juego cainita en el que todo vale para hacer daño. Y una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad absoluta.
Oí ayer a Pepe en la Cadena Ser. Me gustó. Fue elegante. Le preguntaron si esperaba que le pidiesen perdón y dijo que no; que en todo caso él tendría que pedir perdón por no aplicar siempre correctamente la presunción de inocencia.
Pero realmente si habría que pedirle perdón. Tendría que pedírselo, por ejemplo, María Dolores de Cospedal por decir aquello de que no entendía como seguía siendo Ministro. Y debería de pedirlo incluso egoístamente para que ahora se le aplique a ella la presunción de inocencia. Pero seguro que no lo hará. A ella le basta con mentir.
¡Animo Pepe! ¡A construir el futuro!

Rafa Castillo.

martes, 16 de julio de 2013

¿Este es un país serio?

Ayer, Mariano Rajoy dijo que no dimitiría porque este es un país serio. O realmente no sabe donde está o miente con el mayor descaro. En un país serio sería inconcebible que un Presidente de Gobierno no hubiese comparecido aún ante el Parlamento para dar cuenta a los ciudadanos de la situación.
Pero realmente el Presidente no lo hace porque no puede. No sabe aún (¡o tal vez sí!) hasta donde puede hablar Bárcenas y que pruebas tiene, para marcar el límite de su confesión. A cualquier declaración de Rajoy puede sucederle una nueva declaración del extesorero que lo deje como mentiroso. Porque quedar, queda aún mucho por saber.
Parece claro que hay una financiación ilegal del partido popular. También que sus cargos orgánicos percibieron sobresueldos en negro, y por tanto en fraude a la hacienda pública. Y no puede mantenerse éticamente que quien nos sube los impuestos sea un defraudador.
Pero aún quedan más derivadas del caso. Las empresas que aportaban esa financiación ilegal. Y sobre todo a cambio de que lo hacían. Porque no es creíble que lo hiciesen por altruismo o amor al partido. El fin de la empresa es ganar dinero y nunca hace un gasto que no espere un beneficio.
Y ahí estamos en la otra parte. Los ayuntamientos y comunidades autónomas gobernadas por los populares que adjudicaron las obras a las empresas que los financiaron. Adjudicaciones seguramente a costes superiores a los del mercado para dejar el margen de la comisión. Y seguramente muchas de esas adjudicaciones hechas ilegalmente.
En fin. Que el caso Bárcenas, y el Gurtel, pueden cargarse al gobierno de la nación, al de algunas comunidades y al de bastantes ayuntamientos. ¿Habrá cárceles para todos?

Rafa Castillo.

viernes, 8 de marzo de 2013

¿Adonde vamos?

Si queremos salir del pozo en el que está nuestro partido, tenemos que empezar por definir las líneas rojas que demarcan nuestros límites, y después respetarlas escrupulosamente. Si no lo hacemos así es que no hemos entendido a la sociedad y esta nos dará de nuevo la espalda.
Hace 12 años todos nos escandalizamos, y con razón, por el caso Nevenka de Ponferrada. Esta concejal, del grupo popular, acusó de acoso a su compañero de partido y candidatura el alcalde Ismael Álvarez. Y nos rasgamos las vestiduras, otra vez con razón, cuando tras la condena y cese del alcalde, Ana Botella alabó la “actitud impecable” del acosador sin ningún gesto de solidaridad para la víctima.
¿Y ahora? Parece que de algunos de nuestros dirigentes se puede predicar lo que el dicho popular atribuye a los curas: haced lo que digo, pero no hagáis lo que hago. Por eso en Ponferrada, al parecer con el consentimiento de alguna superioridad, nuestros concejales han hecho una moción de censura apoyados en el acosador y tránsfuga.
¿Es qué vale todo para conseguir una alcaldía? ¿Es que por el poder cerramos ojos y tapamos narices ante cualquier inmundicia? ¿Cómo queremos que nos acepte la sociedad si fallamos en lo más evidente? ¿Es que si Ismael Álvarez hubiese sido de los nuestros, ya en 2001 hubiésemos mirado para otro lado y defendido al acosador?
Y conste que me refiero al en pasado. Fue acosador. No sé si lo sigue siendo o se arrepintió. Pero en política lo más importante es la ética. Pero la estética es imprescindible. Y no puedo sentir más que vergüenza cuando alguien me plantea esta situación.
Por eso, como militante socialista, quiero expresar sin paliativos la más enérgica condena sobre esta moción, quienes la hicieron, quienes la apoyaron y quienes la consintieron. Compañeros y compañeras. Si este es el camino por el que vamos a permitir que siga circulando nuestro partido, avisarme que me apeo.

 Rafa Castillo.

jueves, 7 de marzo de 2013

Responsabilidades.

Dice Feijoo, sobre la muerte de una mujer en la espera de urgencias en Vigo, que habrá que investigar si hubo un error en el diagnóstico previo. Una vez más desde el PP, en Galicia, en España o allí donde gobiernen, se trata de engañar a la ciudadanía desenfocando el problema.
Pues claro que pudo haber un error en el diagnostico previo. Lo habrá hecho un profesional, no un enviado de dios a la tierra. Y pudo y podrá equivocarse. Naturalmente habrá que pedir a los profesionales que aumenten su atención, que sigan los protocolos exhaustivamente. Pero habrá menos errores, nunca ninguno.
Y digo que desvían la atención, porque así eluden sus responsabilidades. Que son las más graves, porque son las que sí se podrían evitar. Pero eso no interesa porque va contra su política, contra su concepción de la sociedad.
Al parecer la paciente tuvo que esperar nueve minutos a que se le hiciese ese diagnóstico previo. Y en tres horas no llegó a ser atendida. Y eso que se había acabado el colapso de días anteriores. Es inaudito que se llame de urgencias a un servicio en el que para atender al paciente, por poco grave que sea su dolencia, la espera sea superior a tres horas. Algo falla.
Y fallan los medios. Esta es la consecuencia directa de la política de recortes a la que nos obliga la troica y que tanto le gusta al PP. Los recortes de plantilla, la no suplencia de bajas, llevan inevitablemente a retrasos y perdida de calidad de los servicios básicos. Y esta es la autentica responsabilidad, la responsabilidad del señor Feijoo. En el próximo debate sobre el estado de la comunidad, Feijoo nos hablará de eficiencia económica. Pero no recordará esta fallecida.
Paren ya de mentir.

Rafa Castillo.

sábado, 2 de febrero de 2013

¿Y ahora qué?

La situación que vive el país es la más grave en nuestros 35 años de democracia. Vivimos la crisis económica más profunda que se recuerda y sin vías de solución. Cada vez somos más pobres y hay menos donde generar recursos. O sí hay donde, pero es en los “intocables”.
Y si esto aleja a los políticos de la sociedad, viene una auténtica nube de corrupción y lo complica todo. Los papeles de Barcenas, los casos Gurtel, Pokemon, Palau, y mil más que afectan a todos los partidos que tienen poder menos de momento en Euskadi, seguramente porque tenían cosas más importantes de que preocuparse. Pero estamos todos salpicados, PP, PSOE, Convergencia, Unió, Coalición Canaria o Unión Mallorquina.
Sería de esperar hoy un artículo sobre el caso Barcenas, pero para eso habrá tiempo. Hoy voy a hablar, una vez más, de lo importante. De nosotros mismos. Y como John F. Kennedy tenemos que pensar no en lo que España hará por nosotros (ganar las elecciones por la caída del PP), sino en lo que nosotros podemos hacer por España.
Lo peor que podría pasar al país es que se convocasen elecciones ahora. Es posible que las ganásemos pero sería lo peor que nos pueda pasar. No podemos conformarnos con ganar por reacción al PP o por ser la menos mala de las ofertas políticas. Tenemos que ser la mejor.
Nuestro país necesita un partido que le dé esperanza, que sea creíble, que sea internamente democrático, que sea transparente y cuyos dirigentes sean honrados. Y para eso hacen falta muchos cambios aún. Necesitamos un cambio radical para poder ofrecer eso a los ciudadanos.
Se equivocan los que marean la perdiz para seguir en los puestos y que todo siga igual, y creo que se equivocan los que piden un cambio ya y un Congreso en dos meses. Hay que empezar el cambio ya, pero en un proceso dilatado en el tiempo. Un proceso en el que en etapas sucesivas pueda participar la ciudadanía y la militancia.
Tenemos que olvidar el proceso para la galería de elegir el candidato en primarias, y establecer el proceso democrático de la elección del líder con el voto directo de todos los militantes. Y tenemos que hacer un congreso federal y congresos nacionales que definan nuestro proyecto político alejado del capitalismo liberal. Un proyecto nuevo pero en la línea del pensamiento socialista que tenga claros los objetivos y camine con paso decidido a alcanzarlos.
Tenemos que decidir la sociedad progresista y solidaria que queremos. Una sociedad en la que todos contemos con los servicios básicos, sanidad, educación, pensiones, dependencia, etc. y en la que todos contribuyamos en función de nuestra riqueza. Una sociedad que ponga fin a la posibilidad de especular poniendo en riesgo el estado de bienestar. Y promover en el mundo medidas de control de movimiento de capitales, de desaparición de paraísos fiscales y del dumping social.
Un capitalismo social y regulado.
Rafa Castillo.

viernes, 18 de enero de 2013

Tesorero.

Parece ser que al partido popular no le afecta nada de lo ocurrido con Luis Bárcenas porque ya no es militante del partido. ¿Y qué? ¿No era militante ¡tesorero! cuando presuntamente hizo sus fechorías? Porque lo que está en cuestión no es lo que ahora hace Bárcenas con su dinero. Lo que interesa es saber como lo consiguió y en que circunstancias.
Porque esa fortuna se amasó cuando este señor era el tesorero del PP. Y entonces lo que hay que saber fue a cambio de qué. Ya que, aunque el no ocupaba cargos públicos ejecutivos, es indudable que si quería, podía ejercer importantes influencias.
Y en este punto habría que preguntarse como, presuntamente, el señor Bárcenas podría convencer a un alcalde o a un consejero autonómico para una determinada adjudicación. Porque bien podía ser a cambio de comisiones para el adjudicador, bien explicándole que ese contrato ayudaría a financiar su partido. Y sería, precisamente, el tesorero quien lo decía.
Hoy mismo es noticia que, presuntamente, Bárcenas pagaba sobresueldos a altos directivos del partido. Y ese hecho, si se confirma, es una forma de financiación paralela, pues precisamente uno de los grandes gastos de los partidos son las nóminas de sus dirigentes.
       Puede ahora el PP mirar para otro lado y decir que ese señor ya no es de los suyos. Pero es una pretensión tan infantil como la del niño que para esconderse tapa sus propios ojos.

Rafa Castillo.