viernes, 6 de julio de 2012

¿Por qué?


 

Pongamos que tienes 18 años y te examinas en septiembre de selectividad. Una de los problemas que te planteen puede ser del tenor siguiente:
Uno de tus progenitores es aún funcionario, aunque no sabe si sobrevivirá a los recortes de plantilla. A día de hoy, 6 de julio tiene un sueldo de 1.200€ mensuales, sueldo que en 2010 fue rebajado en el 5%, que en 1994, 1996, 1997, 2010, 2011 y 2012 fue congelado y que el resto de los años “creció” más o menos un punto menos que la inflación. Es decir, en los últimos 20 años perdió un 37% de poder adquisitivo. Hoy, día 6, el próximo 13 o el 20, el gobierno adoptará la medida de reducirlo a 1.100€.
El otro trabajaba de dependiente en un comercio donde ganaba 900€ por una jornada teórica de 8 horas diarias que en la práctica superaba las 10. Pero al ir al paro sus ingresos se redujeron a menos de 700€. Dentro de dos meses acabará la prestación.
Tu hermano mayor estudia una carrera de ciencias fuera de tu ciudad de residencia. Tenía por eso una generosa beca de 5.000€ anuales que le han suprimido. Pero a cambio le han duplicado las tasas de la matrícula.
Vuestra vivienda es en propiedad con lo que ahorráis el alquiler. Sin embargo hay una hipoteca de 800€ al mes, la electricidad subió un 15% en lo que va de año, y también algo semejante el gas natural. Lo del aire acondicionado es una reliquia que en la actualidad no se usa.
Uno de tus padres entre la hipertensión, la diabetes B, el colesterol y similares pagaba en medicamentos 40€ que ahora han subido a 50. El otro tiene una soriasis cuyos medicamentos paga ahora al 100%, igual que los analgésicos por tus permanentes jaquecas o la medicación contra la gripe a la que tu hermano es tan propenso.
Tus abuelos paternos, que viven en otra ciudad, son ya muy mayores y uno de los dos tiene alzheimer. El otro tiene solo los achaques de la edad, pero contaban con una persona que venía 3 horas a ayudarles en sus necesidades gracias a la Ley de la Dependencia. Ahora le han aumentado la aportación que tienen que hacer, y como solo el abuelo trabajó, ya que en aquella época del DNI de la abuela ponía aquello de “las labores propias de su sexo”, nunca cotizó. Por eso ahora tus padres tienen que ayudarles con el copago.
Interesa que el alumno responda las siguientes cuestiones:
1.- ¿Por qué la familia hace un tiempo que dejó de ir de vacaciones a la costa?
2.- ¿Por qué ahora los cumpleaños se celebran en casa?
3.- ¿Por qué papá, que sale de trabajar a las 3 pero como vive lejos y le lleva más de una hora regresar a casa, antes comía el plato del día en un restaurante de la zona, ahora lleva todos los días un bocata de mortadela y una manzana?
4.- ¿Por qué cerró el bar de la esquina?
5.- ¿Por qué ahora comemos tantas veces en casa de la otra abuela?
6.- ¿Por qué aquí nadie dimite?
7.- ¿Por qué nadie da una explicación en el Congresos de los Diputados?
8.- ¿Por qué se ayuda a los bancos y sus directivos responsables de la situación y se esquilma a los demás ciudadanos?
9.- ¿Por qué mis padres, de forma disimulada, prefieren que suspenda la selectividad?
10.- ¿Por qué aún no hay una revolución?
Realmente, si la respuesta a las preguntas es acertada, mejor que suspendas.

Rafa Castillo.

miércoles, 4 de julio de 2012

¿Subir o bajar?

Es obvio que si Europa y/o el FMI nos rescatan con créditos de docenas de miles de millones de euros, quieran asegurarse su devolución. Y aunque los créditos sean directos a la banca, si esta no paga, tendrá que ser el Estado, o sea nosotros, quien pague.
Y claro. Para garantizar ese pago, nos imponen medidas de disciplina económica, para reducir el déficit y así poder, en su día, atender a los pagos de la deuda. Lo malo de la cuestión es que la experiencia de países ya intervenidos como Grecia, Portugal e Irlanda, y de lo que se puede ver en las medidas ya tomadas en España, no parece verse claro que esta política de recortes garantice el crecimiento de la riqueza.
Y si la práctica nos da poca esperanza, en el campo teórico nadie puede dar una explicación lógica y razonable de que esta sea la solución más allá de la obcecación de Ángela Merkel secundada por Sarkozy, y la convicción ultraliberal de Rajoy y sus colaboradores que aprovechan la situación para hacer su política soñada. Al final, a Rajoy le va a pasar lo de aquél que quiso acostumbrar al burro a no comer, y cuando lo estaba logrando, el burro murió de hambre.
Hay que empezar por desmentir dos afirmaciones que se dan como seguras. La primera es que el Estado es como una familia y no puede gastar más de lo que ingresa. El Estado no es una familia pues tiene opciones de aumentar sus ingresos que aquella no tiene, y además, no hay nada malo en que las familias se endeuden. En una situación económica normal, nadie se plantea comprar un piso sin hipoteca o un coche sin plazos. Lo que ocurrió ahora son las sobrevaloraciones, pero esa es otra historia.
La segunda es que para reducir el déficit hay que reducir los gastos. Es totalmente falso. También se pueden aumentar los ingresos o incluso la deuda mediante un déficit controlado temporal. Al final, lo hay que determinar es quien tiene que pagar la crisis y en que porcentaje.
Si reducimos el gasto del Estado, quien pagan son los ciudadanos más desfavorecidos que se quedan sin sanidad gratuita, sin educación, sin prestaciones sociales. Pero lo estúpido de la cosa es que reduciendo el gasto se ralentiza la economía y aumentan las necesidades mientras disminuyen los ingresos por impuestos y por tanto el déficit crece. Es el círculo vicioso en que nos encontramos. Al mismo efecto llevan las reducciones salariales y de plantilla.
Si aumentamos los impuestos indirectos y las tasas, la situación es la misma. Pagarán los consumidores que verán reducida su capacidad económica y caerá el consumo interno, mientras los más favorecidos apenas aportarán al fondo común.
La solución justa es la subida de impuestos directos de forma proporcionalmente progresiva de modo que quien más ingresos tenga pague más porcentaje por esos ingresos, e impedir que las grandes fortunas se libren de contribuir con artificios como las SICAVS. Así se cumpliría la máxima de que pague más quien más tiene, y se podría mantener y mejorar el estado de bienestar. Y se puede hacer. Basta mirar a Francia.
Mientras aquí subirá el IVA, Hollande acaba de anular la subida impuesta por Sarkozy. Mientras aquí quieren retrasar la jubilación, los franceses la adelantan. Aquí congelan el salario mínimo y allí lo suben. El gobierno español da una vergonzosa amnistía fiscal a defraudadores y/o delincuentes, mientras el francés sube los impuestos de las grandes fortunas que puede llegar al 75% para rentas superiores al millón de euros y el 45% a partir de 150.000€. Además, impuestos a la banca, SICAVS, venta de acciones y ganancias empresariales. Como aquí.
¿Qué solución dará mejor resultado?

Rafa Castillo.

lunes, 2 de julio de 2012

Reasignar.

El gobierno valenciano, siguiendo el ejemplo del español, ha reasignado efectivos en la lucha contra el fuego. Pero ha debido reasignarlos muy mal porque el fuego no cesa. Y es que este es el problema de las reasignaciones. Le reasignamos un nuevo sitio a algo y después no hay quien lo encuentre.
Por eso es de suponer que el descontrol del fuego se debe a que unos bomberos andan buscando las mangueras, otros han tenido que ir a buscar los camiones y los pilotos no encuentran sus aviones, y claro, así nadie puede ir al fuego.
Y encima se les ocurre reasignar los efectivos cuando la naturaleza reasigna la materia orgánica transformando los árboles en cenizas y gases. Y como consecuencia ya hay docenas de familias reasignadas fuera de sus casas. Reasignadas y resignadas.
He oído en una televisión, seguramente roja, a vecinos quejándose de la falta de medios. Estos ciudadanos, sin duda manipulados por Rubalcaba y sus apoyos mediáticos, han llegado a decir que no se vio un solo avión en la zona. Y mienten como bellacos.
 Seguramente no vieron como Mariano Rajoy vigilaba el fuego desde su avión camino de Kiev. Si hasta tuvo tiempo de enviar un telegrama al presidente valenciano. Que vengan después diciendo que no se preocupa por los problemas de los ciudadanos. ¿Qué pasaría si Del Bosque quiere alinearlo en el segundo tiempo y no está en la tribuna? Menudo desastre nacional.
En fin. Que aquí, en Galicia, esto de la caza, perdón, del fútbol, como que nos recuerda algo. ¿A alguien le suena la palabra PPrestige?

Rafa Castillo.