Las dos primeras
acepciones de la palabra “leal” en el diccionario de la RAE la definen como:
1. adj. Que guarda
a alguien o algo la debida fidelidad.
2. adj. Fidedigno,
verídico y fiel, en el trato o en el desempeño de un oficio o cargo.
En el de la Real
Academia Galega, se define: “[Persoa, colectividade] que mantén unha
firme actitude de apoio a outra persoa, a un ideal etc., e que non os traizoa
nin abandona”.
La palabra leal
procede de la latina “legalis” y así en gallego tenemos la expresión: “é
de lei”. Y es importante definir el
concepto porque algunas palabras son usadas a la ligera por según que personas.
El día 17 de agosto
un diario gallego publica un artículo de opinión de quien, hasta hoy al menos,
es el secretario de organización del PSdeG. Y en él solo se encuentran dos
verdades. Que fueron los militantes quienes dieron el liderazgo a Gonzalo
Caballero (y yo entre ellos), y que ahora, 4 años después la militancia
decidirá nuevamente el futuro del partido. Porque, efectivamente, el liderazgo
no es vitalicio, y se renueva o cambia periódicamente. Y es precisamente en
estos procesos de elecciones internas cuando los militantes tienen el derecho
¡y el deber! de manifestar sus discrepancias con el líder para que los
militantes tengan los necesarios elementos de juicio para que el sistema no se
convierta en caudillismo.
Y por eso no queda
más remedio que señalar que el Secretario de Organización es desleal con sus
compañeros, y por ende con el partido al enturbiar un proceso cuya limpieza
debería garantizar. Pero eso no es lo más grave.
Desconozco si las
afirmaciones de que Formoso siguió coaligado a la empresa térmica de su
ayuntamiento, una de las más contaminantes de Europa, tiene alguna base, o a
que se refiere, pero en todo caso me parece de una altura moral muy escasa.

Respecto a lo que
dice de Besteiro “…tuvo que enfrentarse
a los jueces por varios casos de los que está quedando felizmente exonerado,
pero también es consciente de que la sombra del
Garañón, pendiente de derribo e indemnización, sigue presente en la
ciudad y en Galicia.” Ya me parece rastrero. Recuerdo que en unas primarias del
partido en las que ambos apoyábamos a Touriño frente a Cortizo, uno de los
acompañantes de este dejó caer ante los militantes en Monforte que Touriño
podría verse salpicado por algún escándalo como alto cargo del Ministerio de
Fomento, y recuerdo como Quiroga ponía “a parir” a José Luis Díaz por esa
insidia.

Claro que José
Antonio Quiroga tiene de quien aprender. Su jefe Gonzalo Caballero, al
conocerse el archivo del llamado caso Garañón, en el que estaban imputados José
Clemente López Orozco y José Ramón Gómez Besteiro, lejos de hacer lo que
hicieron otros líderes y la mayoría de militantes, manifestar la satisfacción
por la sentencia y reivindicar a los compañeros, Caballero entrehebró en sus
declaraciones insinuaciones sobre que Besteiro tiene casos pendientes.
Señalaba en mi
artículo en el blog de 8 de febrero de 2021, “Besteiro vs…” (http://rafacastillo2.blogspot.com/2021/02/besteiro-vs_8.html)
como participé en reuniones de críticos tanto en la etapa de Ceferino Díaz como
luego de su fallecimiento. Fue Quiroga quien me introdujo en esos círculos. Hasta
un momento en el que dejó de avisarme. Seguramente cuando empezaba a fraguarse
la candidatura de Gonzalo. Porque si en el anterior artículo aludía a alguien
que jugaba a dos barajas, sabía bien a quien me refería. Y al parecer no soy el
único. También Pilar López, exalcaldesa de Sarria, al presentar su carta de
dimisión de la CENG dice: "Me parece que este señor lleva jugando a dos
bandas desde hace mucho tiempo.”
Desde que nos
conocimos en el partido, sintonizamos bien. En mi etapa de coordinador del
PSdeG de Lemos fue un gran apoyo. Aunque en los últimos meses, y ante una
situación depresiva mía, propició mi relevo. Y yo también lo apoyé en todas sus
etapas. Y claro, sabía lo que había. Quiroga apoyaba en su día a Gómez
Besteiro. Y todos lo sabíamos.
Durante el segundo
gobierno Zapatero, Quiroga fue Director Provincial del INEM. Nada que objetar a
que un político del partido de gobierno ocupe un cargo de designación política.
Y nada que objetar a que en 2012, tras la victoria electoral del PP, se le
cesase en su puesto.
Pero en la
Diputación de Lugo seguía gobernando el partido. Y allí buscó nuestro personaje
un nuevo cargo político. Así desde 2012 fue técnico de gestión de proyectos en
la Diputación de Lugo. Pero para obtener un puesto de designación política no
basta con ser militante del partido. Hay que tener sintonía, personal o
política con el líder de la institución. En nuestro caso José Ramón Besteiro. Y
tampoco nada que objetar. En palabras de Tomé Roca, actual alcalde de Monforte
y presidente de la Diputación de Lugo, “temos aí algún carguiño”.
De su sintonía con
Besteiro tengo conocimiento por nuestras muchas charlas en el marco de la
sintonía y colaboración mutua que antes señalaba. Especialmente cuando me
contó, tras el fiasco electoral de Pachi Vázquez en 2012, que Besteiro le había
pedido consejo sobre la oportunidad de su salto de la Secretaría General de
Lugo a la de Galicia, cosa que ocurrió en 2013.
Pero las reuniones
del grupo del que hablaba antes continuaban. Yo no tenía relación personal con
ninguno, por lo que mi enlace con él era Quiroga. Y por conocer su doble juego “caí
en desgracia” y no me llamó más.
Bueno, tuve dos
contactos con él. En una visita con el alcalde de A Pobra do Brollón a la
Confederación Hidrográfica, me dejó caer que tenía un problema ya que se temía
que Tomé quería apostar a la Diputación. Realmente esperaba ver y analizar mi
posición.
También me llamó
este año el 17 de marzo. Me dijo que había visto en la prensa que A Pobra tenía
alta incidencia en COVID-19 y que se acordó de mí y me preguntó por mi
situación y la de mi familia. Aprovechó para decir que teníamos que retomar el
contacto. Casualmente el 18, Gonzalo Caballero visitaba a Pobra, acto del que
no se me avisó pese a mi condición de militante y ex-Coordinador Comarcal. La llamada,
había sido realmente para interesarse por mi salud, o para saber si tenía
conocimiento de la visita? El caso es que semanas después lo llamé yo. No contestó.
Lo dicho en el
artículo antes indicado. Mi humilde, pero total, apoyo a la eventual opción de
Besteiro a la Secretaría General del PSG y/o a Presidente de la Xunta. Y si es
a Formoso, a quien ni conozco, también.
Rafa Castillo.