Poniendo el carro delante de los bueyes, los gobernantes autonómicos del PP vienen hablando de la utilización responsable de la sanidad, pretexto que será para el copago. Naturalmente no la privatizarán porque no se atreven, pero si lo harán de forma encubierta vaciándola de contenido. Y para muestra, mi caso.
Allí tras unos análisis confirmaron el diagnóstico y me dieron un nuevo tratamiento, también para diez días. Acabado este y pasados cinco días más, recuérdese, dieciséis días de tratamiento, todo seguía igual, por lo que volví a urgencias.
Nuevos análisis, mismo diagnóstico y nuevo tratamiento para cinco días con volante urgente para especialista al remate del tratamiento. Y en efecto hoy fui al especialista.
Tras una exploración física, me da volantes para análisis y ecografía, y me indica que continúe el tratamiento. Le pregunto que durante cuantos días y me responde que el tiempo que me habían dicho en urgencias. Al decirle que me lo habían dado hasta hoy, concluye que entonces no tome nada hasta volver a su consulta.
El calendario de citas resultante son análisis y ecografía a finales de febrero y consulta el 29 de marzo. Recuérdese que el especialista aun no ha diagnosticado, quienes lo hicieron fueron el médico de cabecera y los de urgencia.
Con esto las expectativas son las siguientes. O se cura sola que puede ocurrir antes de las pruebas, en cuyo caso no las haré, o entre estas y la consulta, y no servirán para nada, o no se cura, con lo que dentro de 105 días (130 desde el principio) puede que me empiecen a dar una solución. O que no sea una inflamación y sea por ejemplo (esperemos que no) un cáncer que puede que entonces no tenga solución.
Si no llega el dinero que me suban los impuestos, a mí y a los que tienen más ingresos que yo, pero ni uno de mis euros irá a financiar su sanidad privada. Me cueste lo que me cueste. Mi duda está ahora en saber si tengo que volver a urgencias en estos tres meses y medio lo considerarán uso irresponsable o abusivo del servicio público y me cobrarán por ello. Porque yo puedo, por suerte, pero otros muchos no.
Y si la defensa de mi derecho y el de todos causa indirectamente mi muerte por un supuesto cáncer, solo pido a mi familia y a mis conciudadanos que siga luchando por el derecho que defiendo. Que busquen las responsabilidades al nivel que correspondan, y que cuando toque votar, lo piensen bien.
Por cierto. Por si leyese esto algún responsable de la sanidad gallega, llevo sobre dos años esperando la rehabilitación de un nudillo. No sé como la rehabilitación hará remitir la artrosis que se me ocasionó, pero ya sabrán ellos. Por suerte los teclados de ordenador son más suaves que las máquinas de escribir, sino estaría invalido para mi trabajo.
¿Uso irresponsable de la sanidad? Por supuesto. El que hacen algunos de sus responsables.
Rafa Castillo.