El escaso mes transcurrido desde la toma de posesión de Donald Trump como
presidente, deja claro que el orden mundial vigente llega a su fin y ya solo
nos queda ver cual es el orden que lo substituye y que papel quiere ejercer
Europa en esta nueva realidad.
Hace 80 años, con la victoria de los aliados en la segunda guerra mundial,
nació el orden actual con la división de mundo en dos bloques principales, la
OTAN y el Pacto de Varsovia con la URSS y sus satélites. También la ONU como
foro de naciones que pretendía evitar y reconducir los conflictos bélicos, y un
creciente multilateralismo en diversos temas transversales: FAO, OMS, UNESCO,
UNICEF, lucha contra el cambio climático…
Pero en estos 80 años, el mundo evolucionó en todos los sentidos. Ante los
dos bloques, algunos países del tercer mundo, auspiciados fundamentalmente por
El Nehru (la India), Nasser (Egipto) y Sukarno (Indonesia) dieron lugar al
Movimiento de Países no Alineados. La Unión Soviética desapareció tras la caída
del Muro de Berlín, sus países satélites se integraron en la UE y la OTAN y
Rusia acabó en un nuevo conservadurismo aliberal de corte dictatorial.
En Occidente, Ronald Reagan y Margaret Thatcher pusieron el principio del
fin del Estado del Bienestar surgido del consenso de socialistas,
democristianos y liberales, inspirado por el pensamiento económico de Keynes,
substituyéndolo por un neocapitalismo ultraliberal según las teorías de la
Escuela de Chicago, y principalmente del economista Milton Friedman. Y ahora,
Trump quiere imponer un nuevo imperialismo con políticas liberales en el
interior de su país, y proteccionistas, cuando no agresivas, respecto al
exterior.
Cuál es el camino a seguir? Yo creo que lo indica el propio Trump. Critica
a Europa por gastar poco porcentaje del PIB en defensa. Y probablemente tenga
parcialmente razón. Europa ha dejado prácticamente su defensa en manos de los
norteamericanos. Pero estos, con su actual presidente, han demostrado, en
Ucrania, ser poco de fiar. Además, la letra pequeña de su propuesta es comprar
a USA más material militar.
Por eso los europeos tenemos que tomar, en esta materia, dos decisiones
importantes. La primera es el impulso a una industria militar europea
integrada. Así el dinero que dediquemos a la defensa no será un gasto sino una
inversión.
La segunda es que si los EEUU perseveran en su actual política exterior
ninguneando a la UE en asuntos en los que hasta ahora éramos sus socios, tal
vez sea el momento de disolver la OTAN. En realidad el fin con el que se creó,
la defensa ante el pacto de Varsovia ya no existe. Y el “golfo de américa” está
demostrando que, por intereses económicos, puede negociar con el “oso ruso” en
contra de la postura europea.
Implica esto quedar sin una defensa común? No, por supuesto. Se trata de
revitalizar la Agencia Europea de Defensa y dotarla de nuevos fines y
contenidos. E invitar a integrase en ella a países europeos no comunitarios que
están en la OTAN. Reino Unido, Noruega, Turquía y los países balcánicos. Y por
supuesto, Croacia. La actual guerra en este país demuestra que a día de hoy una
gran potencia tiene difícil dominar a un país mediano. Y hay que recordar
también que la primera potencia del mundo salió, prácticamente, con el rabo
entre las piernas de Vietnam.
Europa tiene que romper con sus complejos y reconocerse, y hacerse
reconocer, como una potencia económica, pero también militar.
En lo económico asumir que la ruptura comercial que plantea el gigante
norteamericano no es una catástrofe. Estar a su sombra nos impidió abrirnos
totalmente a mercados emergentes como China y la India. Y quedan otras opciones
importantes como América Latina, Mercosur y los demás países, el resto de Asia,
Oceanía e incluso África, donde una decidida cooperación para el desarrollo
sería beneficiosa para ambas partes.
Y en lo militar? Es cierto que ellos poseen armas nucleares. Pero
sinceramente creo que nunca llegarían a utilizarlas. Primero porque saben que
su uso masivo sería mortífero para ellos mismos. Segundo porque su sociedad
blanca no se lo permitiría. Al fin somos sus antepasados y su historia. Baste
ver su cine. Además de películas del Oeste, sus grandes producciones son sobre
personajes de Europa y su entorno: Ulises, Troya, los 3 mosqueteros, Ricardo de
Inglaterra, Robín Hud Ben Hur e incluso el Cid.
Y en tercer lugar porque Europa poseería las armas nucleares francesas. Y
si el Reino Unido se integra, más aún.
Empezamos a
pensarlo?
Rafa Castillo.