En el siglo XVII, René Descartes al crear la geometría analítica estableció los ejes que llevan su nombre para organizar el plano y poder plasmar en el las distintas ecuaciones. Aplicaciones prácticas de los ejes cartesianos que todos podemos reconocer son un tablero de ajedrez o un crucigrama.
Utilicemos este último para organizar el debate. España tiene 17 comunidades autónomas cada una de las cuales podemos representarla en una columna vertical. Pero cada una de ellas tiene habitantes de diverso nivel de renta que podemos representar en las filas horizontales. Es por tanto un crucigrama que nos presenta inmensas diferencias entre las diversas casillas.
Corresponde a la Política (así con mayúsculas) tratar de corregir y reducir las diferencias. Y priorizar las más importantes. En España, la derecha nacional pone el grito en el cielo y prioriza la reducción de las diferencias entre las distintas columnas. Envuelta en un nacionalismo uniformante proclama la ruptura del país por las diferencias de financiación. No me cabe duda de que esta ha de ser lo más justa posible y reducir las diferencias entre comunidades e impulsar la solidaridad entre ellas. Dicen que la financiación rompe la igualdad entre los ciudadanos y hace peligrar las políticas sociales.
El llamado Estado del Bienestar se basa en un mejor reparto de la riqueza. Y ello se logra por dos vías. Por la vía del gasto con políticas sociales que garanticen un mínimo de ingresos (y todos los servicios básicos) a todos los ciudadanos. Y que esos servicios sean de prestación pública de forma que prioricen la calidad del servicio sobre el beneficio empresarial de quien lo tiene concertado.
Y por la vía del ingreso de forma que contribuyan más los que más tienen. Las comunidades autónomas más ricas? También, por supuesto! Pero sobre todo las personas más ricas que actualmente tienen una baja aportación a la hacienda común. No vaya a ser que alguien prefiera que los catalanes pobres, que también los hay, aporten más que los madrileños ricos cuyos impuestos fueron reducidos a su mínima expresión por los gobiernos de la derecha madrileña, destacadamente Isabel Díaz Ayuso.
Esto sí cohesionaría a los españoles!
Rafa Castillo.